Suplemento 2 (S1 - S45)

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Machón

 
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Editorial

Prólogo al suplemento 2, número 2, volumen 32, año 2022 de la RCAN

El 6 de Julio del 2021 se celebró, como parte del programa científico del XVII Congreso Latinoamericano de Terapia Nutricional, Nutrición Clínica y Metabolismo FELANPE Guayaquil 2020 + 1, el Foro Académico “La Declaración de Cartagena en el contexto de la Educación Universitaria”, que contó con las presentaciones de destacados docentes e investigadores ecuatorianos que se desempeñan en prestigiosas universidades del país andino. El presente suplemento del segundo número del volumen 32 de la RCAN Revista Cubana de Alimentación y Nutrición reúne las conferencias impartidas durante este foro, a modo de registro, memoria y archivo. Sirva entonces este prólogo para colocar en su justa dimensión la trascendencia del foro celebrado. Existe una realidad epidemiológica: uno de cada dos pacientes hospitalizados está desnutrido, y como resultado de ello, se observan peores resultados terapéuticos junto con costos incrementados de la gestión hospitalaria. La desnutrición presente en el paciente hospitalizado integraría dos orígenes diferentes entre sí: la desnutrición secundaria | asociada a la enfermedad y la desnutrición hospitalaria. Es aceptado por todos que la enfermedad tiene un componente metabólico dentro del cual se incluyen la inflamación, el estrés oxidativo, la resistencia a la insulina y el hipercatabolismo. Según estudios completados en hospitales cubanos, la tercera parte de los pacientes muestra signos tangibles de desnutrición a la admisión en el hospital.7-8 Pero la desnutrición secundaria | asociada a la enfermedad solo explicaría una parte de la realidad expuesta previamente [RESUMEN TRUNCADO DESPUÉS DE LAS PRIMERAS 250 PALABRAS].

Sergio Santana Porbén
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El Editorial Invitado: Educación en Nutrición Clínica: Una esperanza para los pacientes

¡Educación! Palabra clave con múltiples definiciones, entre las cuales podemos citar la del  filósofo norteamericano John Dewey: “El fin de la educación es capacitar al educando para que con lo aprendido de la experiencia pueda transformar la sociedad”. O la definición del biólogo suizo Jean Piaget: “El principal objetivo de la educación consiste en formar personas que sean capaces de hacer cosas nuevas y no simplemente de repetir lo que otras generaciones han realizado”. O la del filósofo, político e independentista cubano José Martí: “Educar es dar al hombre las llaves del mundo, que son la independencia y el amor, y prepararle las fuerzas para que lo recorra por sí, con el paso alegre de los hombres naturales y libres”. De estas mentes brillantes podemos abstraer 4 palabras esenciales en Educación: Capacitar, Formar, Recorrer, Amor; las cuales son obligatorias en las aulas universitarias que reciben a los jóvenes estudiantes de Medicina ávidos de conocimiento y de ejemplo. Por tanto, hace falta capacitar, formar, sembrar con amor los conocimientos en Nutrición. ¿Para qué? Y la respuesta viene fácilmente a la mente: para que los educandos inicien, con conocimiento de causa, su recorrido de práctica hospitalaria que contribuya a prevenir y/ o tratar la desnutrición hospitalaria (DH): problema de salud que aqueja entre el 20 y el 50 % de los pacientes ingresados, los que, si no son tratados adecuadamente, experimentarán mayores complicaciones para su salud. Considérese también que aquellos que ingresan con un estado nutricional “aceptable” también están en riesgo de pasar a formar parte del grupo de pacientes desnutridos [RESUMEN TRUNCADO DESPUÉS DE LAS PRIMERAS 250 PALABRAS].

Dolores Rodríguez Veintimilla
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Suplemento

Presentación del Foro académico “La Declaración de Cartagena en el contexto de la educación universitaria”

Como coordinadora del programa científico del XVII Congreso Latinoamericano de Terapia Nutricional, Nutrición Clínica y Metabolismo FELANPE Guayaquil 2020 + 1, y organizadora a la vez del Foro Académico “La Declaración de Cartagena en el contexto de la Educación Universitaria”, me es grata la oportunidad que me brinda el Comité editorial de la RCAN Revista Cubana de Alimentación y Nutrición de presentar ante los lectores las memorias de esta importante actividad, y con ello, exponer la trascendencia de esta reunión de alto nivel que se celebró durante las sesiones del pasado congreso. Sabido es de todos que la mitad de los pacientes hospitalizados está desnutrida. Es también una realidad incuestionable que la desnutrición hospitalaria (DH) no solo es causa de complicaciones adicionales,3-4 sino también de costos incrementados y de afectación de la calidad de vida de pacientes y familiares por igual.Las causas de la DH han podido ser trazadas hasta una pobre presencia de contenidos de las ciencias de la Alimentación y la Nutrición en los currículos de formación de las Ciencias médicas. En consecuencia, la solución de este problema de salud pasaría por el diseño e impartición de actividades educativas destinadas a los distintos actores de salud, y donde se muestren cómo reconocer e intervenir adecuadamente los trastornos nutricionales presentes en los pacientes [RESUMEN TRUNCADO DESPUÉS DE LAS PRIMERAS 250 PALABRAS].

 
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La Declaración de Cartagena en la educación universitaria. Principio IV: El enfoque interdisciplinario del cuidado nutricionalEl cuidado nutricional es, por fuerza, un proceso interdisciplinario. En la comprensión de los cambios que la enfermedad produce en el estado nutricional del sujeto, y, a su vez, cómo la desnutrición incidente afecta el estado de salud del enfermo, se interceptan conceptos de Fisiología, Anatomía, Bioquímica, y Metabolismo. De la misma manera, la provisión efectiva de cuidados nutricionales al enfermo implica la articulación efectiva de disciplinas como la Medicina, la Cirugía, los Cuidados intensivos, la Farmacia, la Enfermería, la Dietética, la Alimentación y la Nutrición. A este núcleo íntimo de especialidades y disciplinas representados en los equipos interdisciplinarios de provisión de cuidados nutricionales se le pueden sumar, de acuerdo con la etapa del tratamiento médico-quirúrgico y las necesidades del enfermo, otras especialidades como la Fonoaudiología (que ayudaría en la evaluación de los trastornos de la deglución), la Fisioterapia, la Rehabilitación y la Terapia ocupacional que serían de gran ayuda en la convalecencia del paciente. Además, siendo como es la alimentación un proceso con fuertes connotaciones sociales y económicas, los equipos dedicados a la provisión de cuidados nutricionales podrían beneficiarse de la inclusión de psicólogos y trabajadores sociales que harían más efectivas las intervenciones prescritas mediante el reconocimiento y paliación de las vulnerabilidades y precariedades de los destinatarios de tales cuidados [RESUMEN TRUNCADO DESPUÉS DE LAS PRIMERAS 200 PALABRAS].
 
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La Declaración de Cartagena en la educación universitaria. Principio VII: La investigación en Nutrición clínica es un pilar para el cumplimiento del derecho al cuidado nutricional y la lucha contra la malnutrición

La investigación científica es la actividad intelectual orientada a la búsqueda de nuevos conocimientos. En las disciplinas de la Nutrición clínica y hospitalaria, los propósitos de la investigación serían varios. En primer lugar, interesa investigar aquellos problemas que se identifican como relevantes durante la provisión de cuidados nutricionales, y siempre en atención a los estándares científicos de calidad. En segundo lugar, se propondría el desarrollo de líneas de investigación pertinentes para la Nutrición clínica y hospitalaria en el contexto regional iberolatinoamericano. La conducción de encuestas multicéntricas, multinacionales sobre el estado nutricional de los pacientes ingresados en los hospitales públicos de la región sería una muestra de ello. La investigación en Nutrición clínica también se propondrá la evaluación de los adelantos e innovaciones científico-técnicas que aparecen para la provisión de cuidados nutricionales y, a la vez, servir de apoyo en la formulación de recomendaciones, guías y consensos de prácticas clínicas basados en la evidencia científica acumulada. Por último, y sin demérito de su importancia, la investigación en Nutrición clínica fomentará el debate, la educación y la sensibilización sobre el objeto de la disciplina de la Nutrición clínica; el problema, los determinantes y las repercusiones de la desnutrición, y el derecho del enfermo a la alimentación [RESUMEN TRUNCADO DESPUÉS DE LAS PRIMERAS 200 PALABRAS].

 
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La Declaración de Cartagena en la educación universitaria. Principio VIII: La educación en Nutrición clínica es un eje fundamental para el cumplimiento del derecho al cuidado nutricional y la lucha contra la malnutrición

La pervivencia de la desnutrición hospitalaria (DH) como un problema de salud que afecta a la mitad de las poblaciones hospitalarias ha llevado a los investigadores a investigar en las causas probables de este estado de cosas. Para muchos, el estado actual de la DH puede trazarse hasta el nivel de conocimientos que tiene el personal médico y paramédico en temas (aunque sean mínimamente indispensables) de Alimentación y Nutrición. Por transitividad reversa, el nivel de conocimientos de los actores involucrados en la provisión de cuidados al enfermo y sus familiares se explicaría (en parte) por la baja (por no decir nula) presencia de contenidos de las ciencias de la Alimentación y Nutrición en los currículos formativos de las carreras de Ciencias médicas. La situación tampoco sería muy halagadora en la formación de posgrado. La percepción es generalizada de que son escasas las oportunidades de educación continuada y capacitación en Nutrición en general, y Nutrición clínica y hospitalaria en particular, para graduados universitarios; y muchas veces son conducidas fuera de los ámbitos universitarios como actividades extensionistas de las organizaciones gremiales y de las compañías farmacéuticas. La resultante de todo lo anteriormente dicho es la pervivencia de mitos y falacias en torno a la alimentación del paciente hospitalizado que culminan en un riesgo innecesariamente elevado de desnutrición, y con ello, de complicaciones adicionales durante la estadía hospitalaria [RESUMEN TRUNCADO DESPUÉS DE LAS PRIMERAS 225 PALABRAS].

 
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La Declaración de Cartagena en la educación universitaria. Principio IX: Fortalecimiento de las redes de nutrición clínica

De acuerdo con lo estipulado en la Declaración de Cartagena, se deberá crear, promover y apoyar, al nivel que corresponda, actividades, programas y proyectos de redes de Nutrición clínica que cumplan con los propósitos siguientes: promover en las instituciones de salud (independientemente del carácter de las mismas) el desarrollo del modelo de cuidado nutricional basado en el paradigma Detectar -> Nutrir -> Vigilar; fortalecer programas de educación en Nutrición clínica; desarrollar y fortalecer líneas de investigación en la especialidad; e impulsar la solidaridad y la cooperación en el desarrollo de programas para la promoción del cuidado nutricional y la lucha contra la malnutrición en todas sus formas. Si se parte del reconocimiento de la desnutrición hospitalaria (DH) como un problema de salud global con vastas repercusiones de todo tipo, es imperativo entonces unir esfuerzos entre todos los actores involucrados en la contención de la misma a fin de lograr un impacto duradero de las intervenciones que se conduzcan, a saber, las sociedades gremiales y científicas que agrupan a profesionales de salud y nutricionistas encargados de la provisión de cuidados nutricionales, las instituciones académicas dedicadas a la difusión de conocimientos, experiencias y sabidurías; las organizaciones hospitalarias que contienen a los enfermos y sus familiares; la industria farmacéutica y nutricional, y las entidades estatales y gubernamentales que se ocupan de la legislación y supervisión de las políticas nutricionales de alcance nacional, entre otras, para el logro de los objetivos expuestos en la Declaración de Cartagena [RESUMEN TRUNCADO DESPUÉS DE LAS PRIMERAS 250 PALABRAS].

 
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La Declaración de Cartagena en la educación nutricional. Principio XI: Justicia y equidad en el cuidado nutricional

La equidad se refiere a la ausencia de diferencias evitables o remediables entre diferentes grupos de personas, diferencias éstas que pueden ser definidas por criterios sociales, económicos, demográficos y/o geográficos. Sin embargo, la falta de equidad en la salud va más allá de las simples inequidades en los determinantes de la salud, y tendría que ver en mayor grado con el acceso a los recursos necesarios para mejorar o mantener la salud, o los resultados de los cuidados de salud. La equidad resultaría en última instancia de de la imposibilidad de evitar o superar las injusticias, o el incumplimiento en la observación de los derechos humanos. En correspondencia con lo anteriormente dicho, el cuidado nutricional se ha de brindar con arreglo a los principios de justicia y equidad. Para hacerlo posible, se desarrollarán los mecanismos para que toda persona enferma tenga disponibilidad y acceso a la terapia nutricional de manera estable, continua y oportuna. Se asegurará también la correcta utilización de las terapias nutricionales. Se promoverá la integración dentro de los sistemas de salud de un modelo de cuidado nutricional que sea capaz de proveer soporte nutricional en condiciones de dignidad. Se promoverán tanto el enfoque interdisciplinario en la prestación del cuidado nutricional como la creación de equipos de terapia nutricional que se encarguen de prestarla en forma interdisciplinaria. Por último, se valorizará el reembolso por las terapias nutricionales prestadas, así como el pago de los servicios de cuidados nutricionales a los prestatarios [RESUMEN TRUNCADO DESPUÉS DE LAS PRIMERAS 240 PALABRAS].

 
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La Declaración de Cartagena en la educación universitaria. Principio XIII: Llamado a la acción internacional

La desnutrición hospitalaria (DH) es un problema de salud global. Las encuestas epidemiológicas que se han conducido en hospitales en distintas regiones geográficas siguen encontrando que uno de cada dos pacientes está desnutrido. También es llamativo que las encuestas revelen el pobre conocimiento del personal médico y paramédico en temas aunque sean mínimos y/o indispensables de Alimentación y Nutrición, y que estos temas estén ausentes de los currículos formativos de las carreras de Ciencias médicas. Las consideraciones sobre la DH no son gratuitas. No solo el paciente desnutrido no responde adecuadamente a las terapias médico-quirúrgicas, y exhibe un riesgo incrementado de complicaciones adicionales (la muerte incluida). La DH se traslada a costos incrementados de la asistencia médica y una gestión precaria de los sistemas de salud. Se estima que los costos de la DH podrían significar entre el 5 – 10 % de los presupuestos actuales de salud en el mundo.Dada la comunalidad de las causas de la DH, se impone la actuación global de todas las partes involucradas para, en primera instancia, paliar este fenómeno, y contribuir a su prevención, después. Siendo como es un problema de salud global, es solo natural proponer que los esfuerzos de las partes se enfoquen en la Salud pública. Para ello, se deben incrementar los vínculos entre los centros de investigación y las instituciones de formulación de políticas públicas, se debe promover la participación efectiva de la comunidad científica en la implementación de programas sociales de protección nutricional de las comunidades socialmente vulnerables | precarias; y se deben implementar efectivamente los planes de salud que se aprueben, asegurando el mayor compromiso dentro de las comunidades universitarias [RESUMEN TRUNCADO DESPUÉS DE LAS PRIMERAS 270 PALABRAS].

 
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