Revista Cubana de Alimentación y Nutrición, Vol. 22, No. 2 (2012)

Estado de los consumos alimentarios en comunidades del Estado mexicano de Puebla

Marcela Vélez Pliego, Tania Bilbao Reboredo, Bianca Mejía Morales, Sharon Zenteno de los Santos, Jesús Adán Ortega González

Resumen


Antecedentes: Los malos hábitos alimentarios y la falta de conocimiento sobre una alimentación saludable constituyen factores de riesgo tanto de deficiencias nutricionales como de enfermedades crónicas no transmisibles. Objetivos: Exponer el estado de los consumos alimentarios en comunidades selectas del estado mexicano de Puebla. Material y método: Se le administraron a mujeres con edades entre 18 – 65 años radicadas en 2 comunidades poblanas sendas encuestas de “Conductas alimentarias” y “Frecuencia de consumo de alimentos” en las consultas médicas brindadas durante la Jornada de Atención Integral Comunitaria conducida por la SEDESOL Secretaría estatal de Desarrollo Social. Resultados: La dieta regular de la mujer se organiza alrededor de pocos alimentos, a saber: plátano, calabaza, frijoles, maíz, y pollo. Las mujeres de la ciudad de Chignahuapan se destacaron por un consumo mayor (con la sola excepción de las frutas, el huevo, los aceites vegetales y los azúcares refinados) de verduras, cereales, tubérculos, leguminosas, carnes, y lácteos fluidos. Los aceites vegetales se emplearon mayoritariamente para la elaboración y preparación de los alimentos. La frecuencia diaria/semanal de consumo de frutas y verduras en ambas comunidades fue menor que la recomendada. La frecuencia semanal de consumo de cereales y tubérculos fue menor que lo anticipado. Si bien se observó una frecuencia adecuada de consumo diario/semanal de carnes, pescado, huevos y lácteos fluidos, el número de mujeres encuestadas que satisfacían tales frecuencias de consumo era inferior a lo esperado. Adicionalmente, una proporción importante de las mujeres en ambas comunidades consume refrescos de origen industrial, embotellados o enlatados. Conclusiones: El estado corriente de los consumos alimentarios en las comunidades puede ser la resultante de un complejo proceso de toma de decisiones sobre el que influyen numerosos factores culturales, económicos y educativos. En futuros trabajos se debería indagar sobre la influencia de tales factores en el estado actual de los consumos alimentarios observados.