Suplemento 2 (S1 - S68)

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Editorial

Prólogo del suplemento 2 del número 2 (Clausura) del volumen 29, 2019, de la RCAN

Este suplemento de la RCAN Revista Cubana de Alimentación y Nutrición recoge los resultados de la investigación desarrollada por la autora en opción de una Maestría en Nutrición en Salud Pública sobre el estado nutricional de los niños con edades entre 1 – 5 años que fueron diagnosticados con parálisis cerebral (PC); y que eran atendidos en un servicio especializado de Rehabilitación de la ciudad de La Habana. En virtud de tal, este trabajo representa la primera vez que la Revista acoge una contribución original sobre las interacciones y asociaciones que la PC sostiene con el estado nutricional de niños de tan corta edad. Esta circunstancia amerita entonces las consideraciones que se expondrán a continuación. El término PC reúne varios desórdenes permanentes del desarrollo del movimiento y la postura del niño que causan una limitación de la actividad motora funcional, y que se atribuyen a alteraciones no progresivas que ocurren durante la génesis y desarrollo del cerebro fetal e infantil. Estos desórdenes permanentes frecuentemente se acompañan de alteraciones de la sensación y la percepción, la cognición, la comunicación y la conducta; así como por trastornos musculo-esqueléticos. La repercusión del daño neurológico sobre el estado de salud del niño es de tal envergadura que inevitablemente aparecerán trastornos de la función alimentaria, muchas veces sin que guarden relación con la progresión del daño; y que afectarán siempre (y en grado variable) la capacidad del niño de sostener el estado nutricional mediante la ingestión de alimentos por la vía oral solamente. Los trastornos alimentarios colocan, a su vez, al niño en riesgo permanente de desnutrición; y esta desnutrición provocará tanto el agravamiento del daño neurológico como la respuesta disminuida a la terapia rehabilitatoria que se adopte. Estas razones por sí solas son más que suficientes para justificar la atención nutricional especializada del niño con PC [RESUMEN TRUNCADO DESPUÉS DE LAS PRIMERAS 500 PALABRAS].

Sergio Santana Porbén
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Suplemento

 
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Resumen de los contenidos presentados en el suplemento 2 del número 2 (Clausura) de la RCAN, volumen 29, 2019Introducción: La parálisis cerebral (PC) es la causa más frecuente de discapacidad en la población infantil, y puede colocar al enfermo en riesgo significativo de deterioro significativo de la capacidad de alimentarse por sí mismo, y con el tiempo, de desnutrición. Se tienen pocos estudios en Cuba del estado nutricional de los niños afectados por PC. Objetivo: Caracterizar el estado nutricional de los niños con edades entre 1 y 5 años que fueron diagnosticados con PC, y son atendidos en un servicio hospitalario de rehabilitación. Locación del estudio: Servicio de Rehabilitación Pediátrica del Centro Nacional de Rehabilitación “Julio Díaz González” (La Habana, Cuba). Diseño del estudio: Transversal, descriptivo. Serie de estudio: Sesenta niños (Varones: 63.3%; Edad promedio: 2.8 ± 1.5 años; Niños con un año de edad: 33.3%) diagnosticados con, y atendidos por, PC (Formas espásticas de la PC: 97.0%; Formas moderadas de la PC: 51.0%). Métodos: Se obtuvieron las mediciones antropométricas de los niños para la calificación del estado nutricional mediante la contrastación con las Tablas cubanas de Talla y Peso para el sexo y la edad. El tamaño de los compartimientos graso y magro se estimó de los pliegues cutáneos y la circunferencia del brazo. Se determinaron indicadores bioquímicos selectos del estado nutricional. Se evaluó la capacidad del niño de alimentarse por sí mismo, y se registraron los trastornos que así lo impedían. Resultados: El estreñimiento (78.3 de la serie de estudio), las alteraciones de la postura (61.7%), y los trastornos de la deglución y la masticación (61.7%) fueron los trastornos alimentarios más frecuentes en la presente serie de estudio. Aun así, el 80.0% de los niños se presentó con una Talla adecuada para la edad, mientras que el 65.0% tenía un peso adecuado para la edad; y un 75.0% mostró un peso adecuado para la talla. Las áreas magra y grasa del brazo resultaron normales en la mayoría de los niños (67.0% y 48.0% del tamaño de la serie de estudio, en ese orden). Por otro lado, en estos niños se detectó anemia (52.0%), Hipocalcemia (58.0%), hipofosfatemia (62.0%), e hipoalbuminemia (30.0%). La creatinina sérica estaba disminuida en el 27.0% de la serie de estudio. La plausibilidad de los datos (inherente a una serie de estudio con este tamaño) impidió examinar la influencia de la gravedad de la PC sobre el comportamiento de estos indicadores. Conclusiones: Los trastornos relacionados con la alimentación presentan una elevada frecuencia en los niños con PC. Aun así, se constató la preservación de las medidas antropométricas en la mayoría de los niños con PC. No obstante, se encontraron frecuencias elevadas de hipofosfatemia, hipocalcemia y anemia. Recomendaciones: Se recomienda incorporar los métodos de evaluación dietética para asentar la cuantía y la calidad de los ingresos dietéticos de los niños con PC.
 
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